Poemas
Como se arranca el hierro de una herida,
su amor de las entrañas me arranqué,
aunque sentí al hacerlo que la vida me arrancaba con él.
Del altar que le alcé en el alma mía
la voluntad su imagen arrojó, y la luz de la fe que en ella ardía
ante el ara desierta se apagó.
Aun para combatir mi fuerte empeño
viene a mi mente su visión tenaz...
!Cuando podré dormir con ese sueño en que acaba el soñar!

Soofy dijo
Me agradó, la manera en la que muestras tu anhelo. Esa desesperación, muy bueno.
Saludos desde Hermosillo, Sonora, México.
30 Abril 2006 | 09:52 PM